sábado, 9 de enero de 2010





¿Sabes que?... vamos hacia la Eco-cotidianidad
Co responsable

La Eco cotidianidad es el sentido de trabajar por un medio ambiental sano constituido en un hacer diario, en una relación individual y colectiva, y por ello en una nueva conciencia ecológica ciudadana, que debe ser aquella que convive en acción efectiva y afectiva de una población organizada y preparada para conocer su realidad cosmogónica, comprenderla y amarla, mediante la participación permanente, pero también ejercer sus responsabilidades, es decir que la ecocotidianidad es una postura de corresponsabilidad o responsabilidad compartida, donde todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas se constituyan en los actores de la construcción significativa de su producción y desarrollo, partiendo de los recursos disponibles y no de los escasos o inexistentes.
William Ospina, considera que para ello, se requiere que en el menor tiempo posible, construyamos desde la vida cotidiana, una sociedad mucho más en consonancia con las potencialidades del ser humano y las exigencias de la naturaleza. (Pag 21). Este autor hace énfasis en insertar en los procesos de transformación al proceso pedagógico, haciendo referencia al discurso, proclama y declaracion de Rio 1992, recomienda la ideologización ecológica como doctrina que debe proclamarse, Ospina nos indica que a partir de cuatro dimensiones como la socio político, lo científico técnico, lo pedagógico y lo espacio temporal, se deben desarrollar los programas de formación a las instituciones, organizaciones, de coordinadores y todos los responsables del proceso de formación del ciudadano planetario.
¿Cuál es el desafío pedagógico de nuestro presente?
Promover prácticas pedagógicas desde la vida cotidiana, esto quiere decir que debemos aceptar que somos seres intuitivos, darle valor a la emoción, dejar fluir el sentir, darle más importancia a la vida subjetiva que a la objetiva, establecer un nuevo sistema de relaciones hombre mujer, donde tal como nos dice Ospina, las relaciones se basen en el respeto, la solidaridad, la dulzura, el amor, la armonía, la flexibilidad, el placer, la admiración de la belleza y el misterio de la vida, estableciendo relaciones de coherencia y armonía, entre el cuerpo y el espíritu, para lograr el equilibrio dinámico en una melodía que nos envuelva con la fragancia de la sabiduría.
Practicar la ética social, ama a tu prójimo como a ti mismo, “Vivimos nuestro ser cotidiano en continua imbricación con el ser de otros”…. “Vivimos nuestro ser cotidiano como un continuo devenir de experiencias individuales intransferibles” Lizalde (Pag 50), para este autor nuestra condición ética es la que nos hace revelarnos contra las injusticias ejercidas contra nosotros, pero si nos vamos a la reflexión cuantas veces conciente o inconcientemente hemos sido injustos con nuestros iguales, con la naturaleza, con los objetos inertes, es una condición que nos pedagógicamente debemos promover desde el marco de la auto critica y la critica constructiva, y el mayor de los desafíos es practicar la pedagogía de la felicidad, el gozo, el amor y la gratitud, en la medida que nuestros sentires y haceres se dirijan a estos valores y sentimientos, en esa medida le retribuimos a nuestro cosmo tanto dar sin recibir, una prueba fiel de ello es el resultado que obtiene Massaru Emoto en sus Cristales de agua.

¿Amor y gratitud
En unos cristales de agua?

Claro, amor y gratitud son dos dimensiones que deben trascender a la simple pronunciación por una permanente actitud del vivir, vivir agradecidos, del aire, de la vida, de la naturaleza, tal como nos muestra Emoto, las ondas y partículas que se generan en forma de energía dan lugar a estas creaciones, entonces como no ponerlo en practica en nuestro diario convivir, si partimos de la experiencia de Emoto donde nos muestra que así como se forman hermosos cristales de hielo cuando son envasados bajo significados bondadosos, como gracias y amor, así mismo se congelan de formas abstractas si se quiere feas, en comparación a estas, cuando se envasan con significados como muerte, guerra, músicas de rock pesado, lo que nos indica que las consecuencias que nos rodean tienen estrecha relación con nuestro comportamientos y nuestras expresiones. Si hay aún en nuestro planeta seres maravillosos que han resistido antes el desarrollismo, manteniendo su amor a la tierra y a todos sus recursos son los indígenas de quienes tenemos mucho que aprender.
Eso es Sabiduría ancestral.
A esta sabiduría también lo podemos llamar lo sagrado, que Boff muy bien explica como una de las dimensiones para la salvación o la cura de nuestro cosmo, considera Boff que lo sagrado no es una cosa, sino una cualidad de ellas que nos coge, nos fascina y nos transmite la experiencia inmediata del respeto, de temor y de veneración. Pag 150.
La formación que recibimos nos formó para considerar a los indígenas como de otro mundo, un mundo atrasado en conocimientos y tecnología, tal vez un mundo como ellos mismos lo denominan salvaje, sin embargo no devoran sus recursos, ni los agotan, por el contrario lo cuidan, aman y veneran con todos sus elementos, aire, tierra, sol, árbol, piedra, lluvia, etc. Que equivocados hemos estado los civilizados que no tenemos ideas de cuanta energía consumimos, cuanto Dióxido de carbono se desprende de nuestros transportes, cuantas personas mueren por las armas, cuantos lagos, ríos y mares pierden a sus especies por la contaminación que producimos en la explotaciones mineras y pesqueras, y paremos de contar. La sabiduría ancestral es una alternativa para aprender, pero también para difundir y practicar, ¿y como encontrarla? Sencillamente en los mitos, leyendas, historias de las tradiciones culturales, donde se evidencia la grandeza del respeto y amor por la naturaleza, en el encuentro del ser con el ser, o experiencias espirituales, por la celebración de las cosechas, de la lluvia, en los rituales de la despidida a los seres queridos, para ellos la tierra es la prosecución de la vida, no un medio para la producción y la explotación.

…Pero todo lo que está pasando va a terminar con la vida en el planeta
Fuente: Leonardo Boff


Bueno en primer lugar debemos saber que la vida está dada por una composición única y autoorganizada, que hasta ahora es exclusivamente característica de nuestro planeta, sin esa composición en las medidas precisas no sería posible la vida, aún con el deterioro ambiental, aunque queramos irnos a otro planeta vecino para librarnos de la responsabilidad ecológica que tenemos con nuestra madre no podríamos por que estudios realizados en Martes y Venus en comparación con la tierra nos dice que la composición que estos planetas tienen no son las necesarias
para la vida al contrario de la que posee la tierra. El grafico muestra los niveles de Dióxido de carbono en Venus es de 96.5%en martes es de 98% y en la tierra 0,03%; de oxigeno en Venus es inexistente y en martes es de21%; y de nitrógeno en Venus es de 3.5% en martes de 2.7% y en la tierra es 79%, tal como nos indica el grafico sin estos niveles exactos no habría vida, de la humanidad depende que no se alteren estos valores sagrados.
La dosis exacta para la vida de ciertos elementos, no puede alterarse, ni en menor, ni en mayor proporción de la necesaria para garantizar la vida en el planeta, por ello, una vez más la importancia de una nueva conciencia planetaria, ecológica, que puede ser posible en nuestro hacer cotidiano desde las pequeñas cosas que podemos hacer en nuestro diario convivir, hasta las grandes acciones de los industriales, los gobernantes, los productores agrícola, etc.

Bibliografía

• Bateson, Gregori y Otros. GAIA. Implicaciones de la nueva Biología. Editorial Kairos. Barcelona 1995

• BOFF, Leonardo. Ecología. Grito de la tierra. Grito de los pobres. Editorial Trotta. Madrid, 2002.

• CAPRA, Fritjof. Las conexiones ocultas. Anagrama. Barcelona, España. 2003.

• EMOTO, Masaru. La vida secreta del agua. Alamah. Autoayuda. Colombia, 2007.

• EMOTO, Masaru. Los mensajes ocultos del agua. Alamah. Autoayuda.

• ELIZALDE, Antonio. Desarrollo humano y ética para la sustentabilidad. PNUMA. Santiago de Chile. 2003.

• GORE, Al. Una verdad incómoda. Gedisa. Barcelona, España. 2006

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